West End Girls
En la calle San Alberto había un caserón de doble planta que debió pertenecer a alguna familia bien de Dos Hermanas. Antes de cumplir la primera mitad de los ochenta, Pepe El Sordo (1), que acababa de cerrar el Tropical (2) por problemas con los vecinos, se embarcó en el alquiler de la casa y montó el Mamma Luna (3). Prácticamente no cambió nada: dejó el portón de entrada tal cual, arregló las columnas del interior, metió una chimenea de hierro en la planta superior y pintó las paredes. Puso dos barras, una abajo para el verano y otra arriba para el tiempo frío. Fue el primer bar local donde se hicieron murales: había uno en la sala del villar (con un par de esqueletos jugando sobre el tapiz), otro en el muro medianero del patio, sacado de la portada de un disco de Inspiral Carpets y un tercero en la pared donde estaban las botellas de la zona de invierno, con una recreación de Stonehenge bajo la luz de la luna (se supone que de ahí proviene el nombre del bar).
Parte de la música que pinchaba Pepe venía debajo del brazo de un tal Chanche (4), que viajaba a menudo a Londres y hacía las veces de dj. Otra parte la llevábamos el resto de la clientela, bastante variopinta (rockers, mods, chicas monas y gente del ambiente gay, rojeríos varios...) y tenía como fondo común las influencias que insuflaban los vientos de la movida madrileña. Los locomías (5) iban a veces, pero era más habitual encontrarlos por la 2001. En cuanto a mí... pues con esa edad había que verme: no me comía una rosca, vestía más demodé que Massiel cantando el la la la, tenía una depresión galopante que mataba a golpes de Deanxit y Norbitol y mis estudios de Derecho iban fatal. Era el típico romántico callado y medio solitario que gustaba a todo el mundo menos a las chicas que me gustaban a mí, así que me pasaba el tiempo libre idealizando amores fatales y creyéndome un híbrido entre Don Quijote, Beethoven y Marx, atracándome de música y de libros que hacía míos para despistar mi propia realidad/frustración. El Mamma Luna fue el lugar ideal para emborracharme a base de Softcell, The Smiths, New Order, The Cure... incluso de los comienzos de El Último de la Fila, cuando hacían honor a su nombre. Y allí, a mediados de los ochenta, fue donde oí por primera vez el maxisingle de uno de esos grupos que, por su condición de discotequeros, nunca tuvieron el favor de los auténticos: el West End Girls de Pet Shop Boys. Es uno de mis recuerdos más erizantes de aquellos tiempos: un enorme bafle retumbando a los pies de la escalera, ese ritmo a 120 b.p.m., un bajo electrónico marcando los pasos y un leve colchón de sintetizador.Aquel Mamma Luna de la calle San Alberto también lo deshauciaron los vecinos. Luego intentaron rehabilitarlo Antonio y Miguel Ángel, que venían de cerrar El Ave Turuta (6) de los comerciales donde ahora está el Mercadona del centro. Fue algo más modesto, sólo abrieron una pequeña habitación de abajo y dejaron cerrada la primera planta a ver si la cosa prosperaba. Pero duró poco, por dificultades económicas y porque, de una forma u otra, aquella casa ya estaba maldita. Ahora es un bloque de viviendas.
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(1) Cuenta la leyenda local que Pepe El Sordo se entera sólo de lo que le interesa.
(2) Tropical fue el primer bar de Pepe. Estaba en los bajos del bloque de ladrillos cara vista que se ve cuando vas a la barriada El Amparo desde la esquina del Bar La Parada, en El Palmarillo.
(2) Tropical fue el primer bar de Pepe. Estaba en los bajos del bloque de ladrillos cara vista que se ve cuando vas a la barriada El Amparo desde la esquina del Bar La Parada, en El Palmarillo.
(3) Hubo un segundo Mamma Luna en las naves que están a la altura de la fábrica de Cerámica. Allí ahora hay un bar de flamenqueo, si no me equivoco
(4) Ignoro si es un mote derivado de su apellido (¿Sánchez?) o la cosa va por otro lado.
(5) Tribu de chicos gays que se diseñaban su propia ropa e iban a la discoteca con abanicos, muy al estilo Ibiza. También se arrimaron algunas chicas al grupo.
(5) Tribu de chicos gays que se diseñaban su propia ropa e iban a la discoteca con abanicos, muy al estilo Ibiza. También se arrimaron algunas chicas al grupo.
(6) Homenaje a los tebeos del detective Sir Tim O'Theo, que leíamos cuando éramos pequeños.
Jukebox: West End Girls, Pet Shop Boys. 1984.

1 comentario:
Moon: gracias por compartir tus recuerdos :)
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